Has tenido alguna experiencia no deseada en un salón? El error más frecuente es la falta de comunicación.
Te ponemos algunos ejemplos de quejas y miedos que nuestros clientes nos cuentan con más frecuencia.

- Caso 1: “Pedí que me cortaran las puntas y me dejaron el pelo corto”. Lo más probable es que haya habido una falta de comunicación.
- Tip: Pacta con tu estilista cuánto quieres cortar y si quieres sanear pide que te muestren cómo va a quedar de largo y si te parece exagerado pide que te corte menos, aunque no sea suficiente para sanear. Más vale repetir el proceso en un breve espacio de tiempo que estar con la incomodidad de un largo que no es el deseado.

- Caso 2: “Llevé una foto de lo que quería exactamente y no tenía nada que ver con el resultado final”. Ten en cuenta que las fotos suelen ser de estudio, con una iluminación y maquillaje estudiados.
- Tip: Parte de una foto si te apetece ese cambio pero habla con tu estilista para que estudie tus facciones, tu estilo de vida y tu forma natural del cabello para que sea una opción factible y cómoda para ti.

- Caso 3: “El color no quedó como yo esperaba”. En muchas ocasiones las personas no distinguen entre rojizo y cobrizo o cobrizo y dorado… También debemos tener claro qué cuidados debemos llevar a cabo para mantener el color perfecto entre coloración y coloración y que no aparezca el color temido.
- Tip: Lo más fácil es pedir una carta de color o buscar una imagen, tanto del color deseado como del color no deseado para partir de una base y confiar en tu estilista, si te dice que no se puede conseguir, que no es posible a la primera o que no es el color que más te puede favorecer confía en su experiencia. Suele ser un trabajo exitoso.

- Caso 4: “Me hicieron un moldeador y me quedó muy pequeño (o grande) el rizo”. Es muy común hacerse una idea equivocada de lo que es un moldeador o una permanente. Muchas veces el cliente espera conseguir un efecto pulido de secador o tenacilla y no es así.
- Tip: Pide a tu estilista consejo y mirad entre los dos algunas imágenes para no tener sorpresas sobre la ondulación o rizos deseados.

- Caso 5: “Pedí un cambio y salí prácticamente igual”. Hay momentos en la vida en los que el cuerpo nos pide un cambio y qué mejor que empezar por el cabello, cuando las personas no suelen ser de cambios drásticos una falta de entendimiento con tu estilista puede dar por hecho que sigues sin querer algo más notable o drástico.
- Tip: De nuevo, una forma muy efectiva de realizar cambios con más seguridad por ambas partes es buscar una imagen que se adecúe a tus gustos y necesidades que, evidentemente se conseguirá un trabajo adaptado a ti y no tal cual la imagen.

- Caso 6: “Mi cabello quedó perfecto pero el resultado no duró”. En esta ocasión hay varios factores importantes a tener en cuenta. Uno de los más importantes es el cuidado que mantenemos en casa después de la visita al salón.
- Tip: Pregunta siempre a tu estilista que debes hacer para mantener tu cabello en las mejores condiciones y alargar los resultados obtenidos.

- Caso 7: “Me cobraron más de lo que esperaba”. Si alguna vez has pasado por algo así es probable que no quedara pactado el trabajo y su precio.
- Tip: Si te preocupa que te cobren un precio por encima de tus posibilidades o, simplemente, por encima de lo que quieres gastar pide un presupuesto inicial, así no habrá sorpresas.

Para evitar desastres el equipo de Jose Téllez Peluqueros te aconseja que visites un buen centro donde haya buenos profesionales y la probabilidad de sufrir cualquier “accidente” se reducirán bastante. Así como recalcar la importancia de la reacción, es decir, siempre puede haber un error, la diferencia es la solución que obtengas de parte del profesional que te atiende.